EL
TABACO
HISTORIA
El tabaco, planta originaria de América, fue
utilizado por los indios amazónicos dentro de un contexto cultural, con fines
mágico-religiosos y curativos.
Con el descubrimiento de América sale de ese
contexto, extendiéndose su uso por España primero y posteriormente por el resto de
Europa. Su consumo en un principio, fue privilegio de las clases sociales más elevadas
por su alto precio y se le atribuyeron extraordinarias propiedades terapéuticas. En
España, la inquisición prohibe el uso de éste por considerarlo una práctica bárbara y
procedente de una cultura salvaje, y en Turquía, estaba penado su uso con la
decapitación.
Ya en el siglo XIX, todos los países empezaron
a originar monopolios de tabaco y lo grabaron con impuestos, mas tarde con los medios de
comunicación y la publicidad han contribuido a su difusión y al elevado índice de
consumo actual que alcanza el 42 % de la población adulta, aproximadamente.
EFECTOS NOCIVOS.
Los efectos nocivos del tabaco sobre el
organismo dependen de las sustancias químicas contenidas en la hoja de tabaco y que son
las precursoras de los productos que aparecerán en el humo tras la combustión, son 4
principalmente:
La nicotina: A dosis moderadas,
tienen un efecto estimulante sobre los ganglios del S.N. Vegetativo, y a dosis elevadas
tienen el efecto contrario, es decir, bloquea la transmisión nerviosa a través de estos
ganglios. La Nicotina a través de la acción sobre el S.N.C., es la causante de la
dependencia psíquica del tabaco. La Cantidad que absorbe un individuo, varía con la
intensidad de la inhalación, generalmente solo absorbe un 30 % del contenido de nicotina,
el resto pasa al ambiente de manera que, cuando se fuma en espacios cerrados, LOS
NO FUMADORES SE CONVIERTEN EN FUMADORES PASIVOS pues inhalan el humo presente en
el ambiente.
También tiene un cierto efecto vasoconstrictor
sobre distintos órganos centrales como el corazón, así como en las arterias coronarias,
el tabaco también produce vasoconstricción de los vasos de la placenta de la mujer
embarazada, cuya función principal es el intercambio de oxígeno y nutrientes con el
feto, viéndose afectado este en su desarrollo (peso y talla inferiores a lo normal), y
también por el menor desarrollo y la acción de la sustancia tóxica inhalada por la
madre, que ha pasado al torrente circulatorio del feto.
El monóxido de Carbono: Es un
gas que procede de la combustión incompleta de la hebra de tabaco. Este compuesto tiene
la particularidad de competir con el oxígeno en su combinación con la hemoglobina, pero
con una afinidad 300 veces superior a la de éste, formará un compuesto la
carboxihemoglobina, que no es útil para la respiración celular al bloquear la
hemoglobina para el transporte de oxigeno. Este efecto sumado a la vasoconstricción
coronaria que da la nicotina, justifican la relación del habito de fumar y la aparición
de accidentes coronarios.
Gases irritantes: Van a afectar
al aparato respiratorio, donde desarrollan una doble acción, por una parte aumenta la
aparición de moco y por otra alteran los mecanismos de limpieza de las células ciliales
del epitelio respiratorio, que es donde el moco se acumula dejando zonas mal ventiladas y
fácilmente colonizables por gérmenes. Evolucionando esta situación en alteraciones
respiratorias típicas del fumador hasta la aparición de bronquitis ya sean estas de
invierno, de repetición o las mas grave de ellas la crónica.
Sustancias Cancerígenas: En el
humo del tabaco se han detectado diversas sustancias cancerígenas como el Benzopireno,
que se forman durante la combustión del tabaco o del papel de los cigarrillos. Se ha
comprobado que el número de cánceres de pulmón tiene relación directa con la cantidad
de tabaco consumida por un País, y también esta relacionado directamente con la
aparición de cáncer en otros lugares del organismo como la vejiga, el colon, etc.
DEPENDENCIA.
El tabaco desarrolla una dependencia
psicológica, que se encuentra fundamentalmente asociada al ritual del acto de fumar. Se
desarrolla tolerancia a la nicotina que hace incrementar la cantidad consumida al doble o
al triple, aunque desciende rápidamente con la interrupción del uso del tabaco, por eso
hace mas efecto el cigarrillo de la mañana.
Aunque no de carácter grave, con la
interrupción del hábito, se presenta un síndrome de abstinencia con diferente
intensidad, según el individuo, en forma de alteraciones psíquicas como intranquilidad,
falta de concentración, alteraciones de apetito y de carácter orgánico como
secreciones, estreñimiento, hipotensión, etc. El fumador dependiente que interrumpe el
consumo, suele experimentar en los primeros días alteraciones neurovegetativas tales como
sudoración, palpitaciones y mareos, crisis del mal humor, problemas de relación por
falta de control, depresión, aumento de peso, etc.